jueves, 5 de enero de 2012

Ajeno

Ajeno

LARGO se le hace el día a quien no ama

y él lo sabe. Y él oye ese tañido

corto y duro del cuerpo, su cascada

canción, siempre sonando a lejanía.

Cierra su puerta y queda bien cerrada;

sale y, por un momento, sus rodillas

se le van hacia el suelo. Pero el alba,

con peligrosa generosidad,

le refresca y le yergue. Está muy clara

su calle y la pasea con pie oscuro,

y cojea en seguida porque anda

sólo con su fatiga. Y dice aire:

palabras muertas con su boca viva.

Prisionero por no querer abraza

su propia soledad. Y está seguro,

más seguro que nadie porque nada

poseerá; y él bien sabe que nunca

vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama,

¿cómo podemos conocer o cómo

perdonar? Día largo y aún más larga

la noche. Mentirá al sacar la llave.

Entrará. Y nunca habitará su casa.

Claudio Rodríguez

1 comentario:

  1. Triste y hermoso a la vez, duele y despierte a la vez, sacude y abraza a la vez.
    Sin amor adentro es como un pozo sin agua, sin vida.
    Gracias Aurora, haces una elección profunda, cruda y sensible al elegir los poemas.
    Es sano leerlos.
    Saludos :)

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